HISTORICO

Enero - Marzo 2004

En enero de este año dimos forma a nuestro trabajo y al proyecto:
Dukorane ngo dutere imbere, Trabajemos juntos para progresar.

Congregamos a todas las familias participantes, 37 familias de Rwimanzovu y 21 de Gitanga, y en una reunión informativa les comunicamos lo que sería la segunda fase del proyecto que incluye principalmente:

- Atención sanitaria para los niños y las niñas.
- Formación para las chicas jóvenes no escolarizadas.
- Seminarios para los hombres y mujeres.

En estos tres meses hemos sentado las bases y directivas de lo que va a ser nuestra forma de trabajar durante todo el proyecto: Importancia de la educación, equidad de género, valoración del esfuerzo y trabajo conjunto, análisis de la situación y desarrollo de nuestras potencialidades para cambiar la realidad (no esperar todo de fuera).

Ha sido una etapa de conocimiento mutuo y de empezar a andar, las actividades y los contenidos han sido bien recibidos pero para valorar su aprovechamiento, tendremos que esperar a la puesta en práctica de alguno de los temas tratados.

En este tiempo de trabajo con las familias batwa de Gitanga y Rwimanzovu estamos satisfechas del camino realizado.

Una experiencia de formación como la que estamos desarrollando es la primera vez que se hace con este colectivo en Burundi, en el interior del país no hay costumbre de invertir en educación no formal y menos con un grupo tan marginalizado y casi analfabeto.

Debido a la cultura burundesa de no mostrar ni expresar lo que sienten o piensan, es difícil conocer sus impresiones sobre la formación. Nuestros objetivos siempre han sido más de desarrollar capacidades que de aportar conocimientos y en este aspecto pensamos que trabajamos en la línea adecuada.
Pero somos conscientes de que nos queda todo por hacer. Hace falta mucho tiempo y mucho trabajo para que los batwa puedan considerarse y ser considerados ciudadanos burundeses con los mismos derechos y obligaciones que el resto.

Abril-Junio 2004

De abril a junio no ha habido grandes novedades, la vida en Burundi va muy lenta y tres meses es muy poco tiempo para ver resultados. Pequeñas apreciaciones es lo que podemos aportar.

El trabajo se progresa según lo previsto, las familias van respondiendo, cada vez hay más confianza y comunicación, pese a todas las dificultades. Cada vez se dan más cuenta de que nuestra presencia y nuestra forma del entender el desarrollo es diferente. Los hombres y mujeres no han entendido muy bien toda la formación, pero para el mes de septiembre cuando nos organicemos para la cooperativa de cultivo esperamos que lo comprendan y vean el sentido.

En cuanto a las obras, las familias que recibirán las casas están contentos pero les cuesta ver que la recompensa por su esfuerzo es la casa, siguen pidiendo muchas cosas y hay que seguirles y animarles para que trabajen duro porque van un poco retrasados en la fabricación de ladrillos.
El resto están muy agradecidos por la oportunidad del trabajo y ganar dinero con su esfuerzo, es la primera vez que alguien contrata a tantos batwa como mano de obra, incluso con los obreros y el jefe de obra hay comentarios discriminatorios contra los batwa (normales en la sociedad burundesa) y no entienden el porqué de nuestro empeño de trabajar con ellos, emplearles y pagarles lo mismo que al resto (habitualmente los batwa reciben menos dinero que el resto de los barundi por realizar la misma tarea).

La primera piedra está puesta, hemos comenzado actividades conjuntas con el resto de la población de la parroquia, la integración será muy lenta y requerirá mucho esfuerzo pero los batwa se van abriendo y parecen dispuestos a aprovechar al máximo esta oportunidad.

Julio-Septiembre 2004

Han sido meses de mucho trabajo, de muchas actividades diferentes realizadas al mismo tiempo, de incorporar al equipo personas para desarrollar tareas concretas, de realizar típicas de la estación como la construcción de casas, de disfrutar jugando con los niños y niñas, de prepararnos para la vuelta a la escuela con los chavales y para cultivar durante la estación de lluvias con los hombres y mujeres.

En estos meses y sobre todo de cara al próximo curso, también hemos visitado al resto de los asentamientos batwa de la parroquia. Los poblados de Gasura, Kirima, Shororo, Rugeri y Gashingwa, así como las familias batwa que viven en el campo de desplazados de Vumbi han entrado a formar parte de nuestro proyecto. En total más de 85 familias a las que nos disponemos a seguir y acompañar en su proceso de desarrollo atendiendo sus particularidades y nuestras posibilidades.
Ya hemos empezado incorporando a los niños y niñas en la escuela para este año y seguiremos analizando su realidad y estudiando como ayudarles a que cambien su situación de marginación y pobreza.

Las actividades desarrolladas:

- Atención sanitaria para los niños y las niñas.
- Seguimiento de los niños y niñas que asisten a la escuela primaria.
- Estudiantes de la Yaga Mukama.
- Jornadas de juegos cooperativos.
- Formación para las chicas jóvenes no escolarizadas.
- Grupos de cultivo.
- Construcción de las casas.
- La compra de un terreno

 
 

 

 
 
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